Inflación: empresas se anticipan a la devaluación y se acelera la suba de precios

Todos descuentan una devaluación. Y se quieren anticipar. La expectativa de un inminente salto cambiario aceleró la suba de precios en distintos rubros esta semana. En medicamentos se registraron incrementos de hasta un 30% y en consumo masivo las remarcaciones en las listas alcanzaron el 20%. Los insumos difundidos tuvieron aumentos en dólares y algunos distribuidores de materiales para la construcción decidieron frenar sus ventas. Las petroleras anticipan un nuevo salto en las naftas y las consultoras hablan de una aceleración del índice de precios al consumidor para diciembre y enero.

El dólar y los precios no son asuntos separados. Y más aún cuando la referencia es a la cotización oficial, la que sirve de guía para importar bienes finales e insumos. Este miércoles en el segmento de contado (spot) se pactaron un puñado de operaciones entre privados con fecha de 11 de diciembre a $500 y, si se mira los futuros del MATBA-Rofex, la cotización esperada para fin de año ronda los $740.

Nadie sabe cuál es el techo, pero está claro que la referencia de $360 tiene fecha de vencimiento. El futuro ministro del Interior, Guillermo Francos, dijo que un dólar “razonable” podría rondar los $600 o $650. Una devaluación cercana al 80%. Aunque esos dichos no fueron ratificados ni por el próximo titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, ni por el presidente electo Javier Milei, muchas empresas empiezan a trabajar con ese escenario.

Desde hace algunas semanas comenzó la fiebre por anticiparse a los cambios que se vienen. Pero el fenómeno se aceleró fuertemente en los últimos tres días. Supermercados, autoservicios y kioscos recibieron listas nuevas con alzas de hasta el 20%. “Hay subas de todo y para todo los gustos”, dijo a este medio un supermercadista para referir que la situación es generalizada.

A diferencia de otras ocasiones, los supermercados tuvieron que aceptar las nuevas listas. Primero porque está claro que no está dentro de las intenciones del nuevo gobierno continuar con ningún programa de control de precios. Segundo, el stock. Ya no queda demasiado margen antes del quiebre y la demanda viene creciendo por cuestiones estacionales y de expectativas.

Las remarcaciones más sensibles se reflejaron en los medicamentos. Las farmacias dicen que recibieron incrementos de hasta un 30%. Los laboratorios explican que en su caso se mezclan los dos factores, la devaluación que se viene y un atraso que arrastraban por el congelamiento acordado con el Gobierno hasta el mes pasado. Reclaman además una actualización de las negociaciones con PAMI; hablan de un 80%.

La aceleración es generalizada. Incluso entre quienes tienen sus cotizaciones atadas a la variación del dólar. Dos grandes empresas que venden insumos fundamentales para la industria y la construcción comunicaron aumentos de 8% en perfilería, 10% en alambrones, 12% en alambres, 12% en barras y 15% en soldaduras. Otros acotaron los plazos de pago o piden que sea al contado. Algunos proveedores de asfaltos y gasoil directamente frenaron sus ventas.

Por su lado, las petroleras ya tuvieron diálogo con referentes de Milei y aseguran que tienen un aumento autorizado para los próximos días. Aunque esperan que la reducción de la brecha entre los precios locales y los de exportación lleve al menos unos 18 meses. Las empresas de transporte toman nota y piden una actualización del boleto de colectivo. En el interior piden que vaya a $550 y amenazan con medidas de fuerza.

El Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISECPCi) que mide los precios en los comercios de barrio, detectó una suba de 14,8% en noviembre. Las consultoras ya están recalculando sus proyecciones y hablan de una inflación cercana al 20% para el mes de diciembre. Se viene un verano caliente y no solo por el cambio climático.

 

Fuente: ambito.com

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